El Colegio Julio Montt Salamanca de Macul es uno de los seis establecimientos de la Región Metropolitana donde se implementó Escuelas + Saludables, piloto que ha incentivado más actividades físicas y alimentación sana en estudiantes de enseñanza básica. La propuesta es dirigida por Tito Pizarro, investigador de la Facultad de Ciencias Médicas, en conjunto con la Universidad del Desarrollo, la Junaeb y el SLEP Gabriela Mistral.
Uno de los principales desafíos de salud en Chile es el sostenido aumento de la obesidad en niños, niñas y adolescentes. De acuerdo con el informe “Alimentando el negocio: Cómo los entornos alimentarios ponen en peligro el bienestar de la infancia” de la UNICEF, esta condición afecta al 27% de la población entre 5 y 19 años.
Frente a este escenario, la Universidad de Santiago ha venido desarrollando Escuelas + Saludables, piloto que busca transformar los espacios educativos, promoviendo hábitos de vida más activos y sanos.
La iniciativa es liderada por el Mg. Tito Pizarro Quevedo, investigador de la Facultad de Ciencias Médicas, más la colaboración de la Universidad del Desarrollo, la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) y el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Gabriela Mistral. En su ejecución también recibe el apoyo de la Vicerrectoría de Investigación, Innovación y Creación, a través de su Dirección de Gestión Tecnológica.
Entre los recintos intervenidos está el Colegio Julio Montt Salamanca, en la comuna de Macul, que cuenta con más de 500 estudiantes y 65 profesores. Según su directora, Roxana Vásquez Huerta, antes de la implementación, “la actividad física y la alimentación se abordaban a través de las clases de educación física y algunas acciones promocionadas por la Junaeb con el programa de alimentación escolar”.
Trabajo con el profesorado
Este desarrollo contempló un trabajo conjunto entre el equipo de investigación de la Usach y docentes del establecimiento, lo que permitió la creación de guías y manuales para incorporar la actividad física y la alimentación saludable en distintas asignaturas.
Las profesoras y profesores “no solo se sintieron autores de los materiales, sino que también promovieron su implementación en las comunidades educativas”, explica el académico Tito Pizarro. Asimismo, destaca que “los contenidos son mejor comprendidos cuando se vinculan con la vida cotidiana como la alimentación y la actividad física”.
A su vez, las y los docentes promovieron estos aprendizajes entre estudiantes y apoderados mediante actividades informativas y recursos audiovisuales que reforzaron la importancia de una vida activa y una dieta equilibrada.
Sumado a lo anterior, se instalaron bebederos en los patios con el objetivo de reducir el consumo de bebidas azucaradas, y acciones orientadas a promover estas prácticas en kioscos y comercios cercanos, incentivando la oferta de productos más nutritivos.
Impacto en la vida escolar
La iniciativa ha generado cambios significativos en la comunidad educativa, especialmente entre el estudiantado. “Este proyecto nos ha impactado mucho”, señala la directora, quien agrega que ha superado las expectativas iniciales.
Entre los principales avances, destaca que niñas y niños “realizan más actividades físicas, tienen una mejor alimentación, traen colaciones más saludables y también, ellos lo llevan hacia sus hogares”.
En el aula, también se observan efectos positivos. “Después de sus pausas activas, llegan relajados, ponen atención, han tenido mejores resultados, incluso en la baja de peso de algunos. Y los bebederos que instalaron han servido mucho”, recalca.
Otro aspecto clave que incide en estos resultados es la estrecha “colaboración entre la Universidad y el colegio; ha sido maravillosa, nos han acompañado técnicamente y entre ambos, también ha sido una colaboración de conocimiento”, manifiesta Roxana Vásquez.
Por su parte, Tito Pizarro resalta que el enfoque participativo ha sido clave para el éxito de la propuesta en pos de un trabajo comunitario, “en donde la innovación y la evidencia se pusieron al servicio de los problemas sociales”.
Finalmente, dice que el equipo de investigación tras Escuelas + Saludables, espera que el piloto se abra a más recientes escolares de las comunas de La Granja, San Joaquín y Macul.
Conoce más de este piloto en la sección Casos de Éxito de la web https://dgt.usach.cl/
Autora: Paola Armijo L.
Fotografía: Comunicaciones Vriic
Tags: Proyecto I+D
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