A través de la Unidad de Gestión del Conocimiento, se presentó el análisis “Gatekeeping editorial y élites académicas desde una perspectiva de género”, que analizó 271 revistas universitarias chilenas. El estudio liderado por Carla Rivera, coordinadora editorial de la unidad evidenció que la paridad alcanzada en la autoría científica no se replica en los cargos de dirección editorial.
Mientras el 40,9% de la autoría en revistas universitarias chilenas es femenina, sólo el 14,5% de las direcciones editoriales está a cargo de mujeres. Este es uno de los hallazgos realizados en torno al análisis a 271 revistas universitarias chilenas, que se presentó el pasado 30 de septiembre en el auditorio del Centro de Estudios de Postgrado y Educación Continua (CEPEC) de la Universidad de Santiago de Chile.
El estudio de la Unidad de Revistas Científicas de la Dirección de Investigación Científica y Tecnológica estuvo presidido por la vicerrectora de Investigación, Innovación y Creación, Dra. Andrea Mahn Osses, y contó con un encuadre inicial a cargo de la directora del Cecomp, Dra. Alejandra Philippi Miranda. A la jornada asistieron además investigadoras e investigadores de la propia Usach y otros equipos editoriales, convocados para discutir el diagnóstico que, hasta ahora, había recibido poca atención dentro de las políticas de género de las instituciones de educación superior.
La Vicerrectora Mahn destacó que, si bien las mujeres han avanzado en el desarrollo académico e investigativo, la brecha persiste en los espacios de liderazgo y toma de decisiones, y que ese diagnóstico ya se había esbozado años atrás a través de los proyectos InES de Género que permitieron levantar una primera línea base en las universidades. “Existen brechas que aún no se han cerrado, y en esas tenemos que enfocarnos para finalmente acercarnos a una equidad de género y a un sistema científico justo”, señaló Mahn Osses.
A su turno, el Director de Investigación Científica y Tecnológica, el Dr. Fernando Ortiz Cisternas, agradeció la participación de otras universidades en la actividad y situó el lanzamiento dentro del compromiso de la Dicyt con reducir las brechas de género en la investigación y en la gestión editorial. “Tenemos un compromiso estricto con desarrollar mecanismos para disminuir estas brechas de género en la investigación, en la capacidad editorial y, la verdad, en todo lo que tenga relación con desarrollo científico y tecnológico”, afirmó Ortiz Cisternas.
Cerró la ronda de presentaciones Carla Rivera, Coordinadora Editorial de Gestión del Conocimiento de la Dicyt y responsable del informe, quien agradeció la participación del director Ortiz y de la académica invitada, Dra. Ana Luisa Muñoz García de la Pontificia Universidad Católica, antes de dar paso al panel de conversación.
Una brecha que no se corrige sola
El informe surgió al alero de la política institucional de la Usach para mejorar los sistemas editoriales de sus revistas: la universidad cuenta con diez publicaciones propias, la mitad de ellas indexadas en Scopus y ubicadas en los cuartiles 1 y 2. A la presión por publicar en revistas de alto impacto, se sumó la constatación de desigualdades entre académicos y académicas, lo que motivó a la Unidad de Revistas Científicas a levantar evidencia que permitiera tomar decisiones informadas sobre la infraestructura editorial de la Universidad. “La investigación fue realizada en la unidad a mi cargo, y estuve como investigadora responsable, en conjunto con Francisca Gómez, la analista de datos de la unidad”, explica Rivera.
Un punto ciego de las políticas de igualdad
Según el informe, la subrepresentación femenina en los espacios de coordinación editorial no es un problema que se corrija de forma espontánea con el tiempo: restringe la diversidad de miradas que participan en la valoración, selección y legitimación del conocimiento científico. El estudio advierte, además, que las revistas científicas universitarias han ocupado un lugar periférico dentro de las estrategias institucionales de igualdad de género impulsadas en la última década, enfocadas más bien en ámbitos como el acoso sexual, la violencia y discriminación de género o en programas como InES Género.
La brecha también se observa en la Usach
El Diagnóstico sobre relaciones y brechas de género de la Usach (2021) ya había constatado esta desigualdad al interior de la propia universidad: la tasa de producción de publicaciones alcanza 1,04 por cada académica, frente a 1,6 por cada académico. Para la Incorporar la perspectiva de género como criterio de calidad (tal como lo ha definido la Comisión Nacional de Acreditación, CNA) es, para la Vicerrectoría, un respaldo para avanzar, considerando que buena parte de la brecha se explica por el trabajo de cuidado que recae mayoritariamente en las mujeres.
Diálogo en el panel
Tras la presentación de los resultados, se abrió un breve panel de conversación con la participación de Fernando Ortiz Cisternas, académico, investigador y doctor en Ciencias Fisiológicas y Neurociencia de la Universidad de Santiago de Chile, y actual director de Investigación Científica y Tecnológica de la Usach; y de Ana Luisa Muñoz García, académica e investigadora de la Pontificia Universidad Católica de Chile. La conversación fue moderada por la periodista y jefa de comunicaciones de la Vicerrectoría, Mónica Maureira Martínez.
“La equidad y la justicia epistémica crean las condiciones para producir mejor conocimiento, facilitar su transferencia y fortalecer el ambiente laboral”, cerró Carla Rivera, responsable del estudio.
Por Juan Betancur


