Académico Nicholas Sabin publica investigación en Nature que revela por qué la cooperación humana disminuye con el tiempo y cómo puede recuperarse

El estudio, titulado “Punctuated decline of human cooperation”, publicado en Nature, Volume 653, Issue 8116, el 28 de mayo de 2026, destacado en portada, analiza cómo evoluciona la cooperación humana a lo largo del tiempo y revela que, incluso en condiciones favorables, la colaboración entre las personas puede disminuir gradualmente debido a cambios en la motivación y el esfuerzo colectivo.

La Facultad de Administración y Economía (FAE) de la Universidad de Santiago de Chile alcanzó un nuevo hito en investigación internacional con la publicación de un artículo del académico del Departamento de Administración, Nicholas Sabin, en Nature, una de las revistas científicas más prestigiosas y reconocidas a nivel mundial.

El estudio, titulado “Punctuated decline of human cooperation”, publicado en Nature, Volume 653, Issue 8116, el 28 de mayo de 2026, destacado en portada, analiza cómo evoluciona la cooperación humana a lo largo del tiempo y revela que, incluso en condiciones favorables, la colaboración entre las personas puede disminuir gradualmente debido a cambios en la motivación y el esfuerzo colectivo. Los investigadores señalan que la erosión motivacional, y no los incentivos materiales, es el motor del debilitamiento de la solidaridad en proyectos colectivos exitosos. 

Una investigación para comprender cómo cambia la cooperación

La cooperación humana es fundamental para el funcionamiento de empresas, gobiernos, comunidades y equipos de trabajo. Sin embargo, también plantea un desafío: ¿por qué las personas deberían contribuir al esfuerzo colectivo cuando podrían beneficiarse del trabajo de los demás? Para responder esta pregunta, el académico analizó cómo cambia la cooperación en un contexto real durante un período prolongado de tiempo, utilizando métodos cuantitativos y cualitativos. “Muchos de nuestros logros más importantes dependen de que las personas trabajen juntas para alcanzar objetivos comunes. Lo que hace que este estudio sea particularmente valioso es que se basa en datos de campo de alta calidad recopilados durante cinco años, algo muy poco frecuente en investigaciones sobre cooperación”, explicó Sabin.

Los préstamos financieros grupales como escenario de estudio

Para estudiar esta dinámica, el académico junto a su equipo de investigación, analizaron un contexto real de cooperación: los programas de préstamos financieros grupales en Sierra Leona, un modelo de microcrédito donde pequeños grupos de personas reciben financiamiento y comparten la responsabilidad de su reembolso.

Este tipo de esquema ofrece un escenario privilegiado para observar la cooperación humana. Si uno de los integrantes no cumple con su compromiso, todo el grupo enfrenta las consecuencias financieras, generando un dilema cooperativo en el que cada participante debe decidir entre contribuir al objetivo colectivo o beneficiarse del esfuerzo de los demás.

La investigación analizó a 7.108 prestatarios organizados en 1.589 grupos pertenecientes a la institución de microfinanzas BRAC Sierra Leone, reconocida internacionalmente por su trabajo en el acceso al microcrédito en África Occidental. Como los mismos grupos suelen mantenerse durante varios ciclos de préstamos, este contexto permitió observar cómo evoluciona la cooperación a lo largo del tiempo.

Para ello, el estudio examinó una extensa base de datos con 47.931 pagos grupales recopilados durante cinco años, complementada con 73 entrevistas en profundidad a clientes y personal del programa. “Los préstamos grupales ofrecen un contexto idóneo para estudiar la cooperación. Lo que está en juego financieramente es sustancial y las interacciones sociales son importantes para los participantes, lo que nos permite comprender cómo cambia la cooperación en situaciones reales”, destacó Sabin.

La cooperación se desgasta, pero puede recuperarse

Uno de los principales hallazgos de la investigación fue identificar un patrón denominado “punctuated decline” o declive interrumpido de la cooperación.

Los resultados muestran que la colaboración no suele desaparecer de manera repentina, sino que se erosiona progresivamente a medida que las personas pierden motivación y disminuyen sus esfuerzos por contribuir al objetivo colectivo. “Encontramos que la cooperación no suele colapsar de repente, sino que se erosiona gradualmente con el tiempo a medida que las personas se desmotivan y se esfuerzan menos por alcanzar el objetivo colectivo”, explicó el académico.

Sin embargo, el estudio también reveló que este proceso no es permanente. Cuando los participantes iniciaban un nuevo ciclo de préstamos, la cooperación aumentaba nuevamente de manera significativa, incluso cuando los integrantes del grupo y la estructura del sistema permanecían prácticamente iguales. “Así como la motivación puede desvanecerse con el tiempo, también puede revitalizarse o reiniciarse”, señaló Sabin.

Nuevas perspectivas para organizaciones y líderes

Los resultados de esta investigación tienen importantes implicancias para empresas, instituciones públicas y organizaciones que dependen del trabajo colaborativo. Según el académico, la cooperación no debe considerarse como algo que se establece una sola vez y permanece automáticamente. Por el contrario, requiere mecanismos que permitan mantener y renovar el compromiso colectivo. “Los líderes deben prever que la cooperación disminuirá con el tiempo, en lugar de asumir que se mantendrá estable. La cooperación a menudo requiere un mantenimiento continuo, más que una intervención puntual”, afirmó.

Entre las estrategias que plantea la investigación se encuentran reducir la dependencia exclusiva de la motivación individual mediante sistemas que faciliten la colaboración, además de generar instancias periódicas que permitan reforzar los objetivos compartidos y renovar el compromiso de los equipos.

Investigación con impacto en la formación FAE

Esta investigación se vincula directamente con las áreas de estudio desarrolladas por la Facultad de Administración y Economía, especialmente con la comprensión del comportamiento humano en los procesos de toma de decisiones económicas y organizacionales. “Esta perspectiva se refleja en el currículo de FAE. Por ejemplo, la Facultad ahora incluye un curso obligatorio sobre Comportamiento Social y Toma de Decisiones. Disfruto mucho impartiendo este curso porque los estudiantes reconocen de inmediato la relevancia de estas ideas para la toma de decisiones en el mundo real”, comentó el académico.

Finalmente, Nicholas Sabin, PhD in Management, Saïd Business School de la Universidad de Oxford, destacó que desarrollar investigación de alto impacto requiere perseverancia, retroalimentación constante y un proceso continuo de perfeccionamiento. “Es un gran orgullo para mí. Nature es una de las revistas científicas más prestigiosas y leídas del mundo. Agradezco enormemente el apoyo a la investigación que ofrece la Facultad de Administración y Economía. Espero que esta publicación contribuya a demostrar el impacto internacional de la USACH y la calidad de la investigación que realiza su comunidad académica”, señaló.

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